Tensión entre Líderes y sus Equipos (y Organizaciones)

“Los líderes que permiten que sea el equipo y sus miembros quienes influyan y guíen el proceso de construcción y mantención, que dan un espacio apropiado para la autodeterminación, son generalmente reconocidos como mejores líderes.
Es decir, construyen equipos y organizaciones más efectivas.”. 

Los seres humanos vivimos en grupos. Es más, no podemos sobrevivir si no estamos en contacto (y en coordinación) con otros seres humanos. 

Los beneficios de construir equipos y organizaciones efectivas son enormes. En pocas palabras, todo gran logro de la humanidad ha sucedido a través de los grupos, equipos u organizaciones que hemos sido capaces de construir y mantener.

Al mismo tiempo, gran cantidad de nuestros desafíos y frustraciones provienen de fallas o desaciertos en la comunicación y colaboración con otras personas. De la vida al interior de los equipos y organizaciones.

Afortunadamente, hoy en día existe mucha investigación y conocimiento acerca de qué marca la diferencia entre los equipos efectivos y aquellos que no lo son tanto, así como del proceso para construir equipos de alto desempeño.

Por ejemplo, los doctores Gordon Curphy y Robert Hogan han identificado ocho ámbitos y procesos necesarios para construir equipos de alto desempeño y los han detallado en su libro "The Rocket Model: Practical Advice for Building High Performing Teams". Estos ámbitos son:

  1. Contexto: ¿Cuál es la situación que estamos enfrentando?
  2. Misión: ¿Qué necesitamos lograr?
  3. Talento: ¿Quién debería ser parte del equipo?
  4. Normas: ¿Qué reglas, explícitas e implícitas, regirán en el equipo?
  5. Alineación: ¿Estamos todos comprometidos?
  6. Poder: ¿Qué recursos necesitamos y cómo los obtendremos?
  7. Clima Interno: ¿Somos capaces de llevarnos bien y crear un ambiente estimulante?
  8. Resultados: ¿Estamos logrando los resultados que deseamos?

Si seguimos esos pasos, verificamos su estado a lo largo del tiempo y realizamos las intervenciones y correcciones necesarias, construir un equipo de alta efectividad no está garantizado, pero es mucho más fácil y probable.

Sin embargo, no siempre nos damos cuenta de que hay una relación compleja y, muchas veces, tensa entre el líder y su equipo. Por un lado, se espera que el líder provea guía, dirección, retroalimentación, corrección y que tome las decisiones y acciones necesarias para que el equipo sea exitoso, incluso si esas decisiones o acciones son impopulares. En ese sentido, el líder avanza y el equipo sigue. 

Pero, al mismo tiempo, los líderes que permiten que sea el equipo y sus miembros quienes influyan y guíen el proceso de construcción y mantención, que dan un espacio apropiado para la autodeterminación, son generalmente reconocidos como mejores líderes. Es decir, construyen equipos y organizaciones más efectivas.

Por ello, en cada uno de los pasos descritos arriba, el líder debe manejar diversas tensiones. Por ejemplo, el líder debe definir, explícita o implícitamente, cuál es el contexto relevante, principalmente a través de determinar qué stakeholders o grupos de interés van a obtener más atención relativa del equipo y la organización. No podemos ignorar a ningún stakeholder, pero tampoco podemos prestar la misma atención a todos.

Sin embargo, el líder que realiza esa definición de forma unilateral, sin incorporar el conocimiento, las opiniones y percepciones de los demás miembros del equipo normalmente tiende a dejar fuera alguna parte estratégicamente importante del contexto relevante, lo que afecta al equipo y la organización, tarde o temprano.

Por lo tanto, si queremos ser líderes efectivos, tenemos que estar constantemente atentos a cómo las decisiones y acciones que tomamos (y, especialmente, las que no tomamos) influyen cada uno de los pasos y procesos de creación y mantención del equipo.

Liderar un equipo u organización de alta efectividad es una danza constante donde el líder a veces tiene que tomar la iniciativa y empujar por un resultado específico y, en otras, tiene que dar espacio al equipo para que lo sorprendan positivamente con su capacidad de generar resultados que son mejores para todos.