Definiendo el Liderazgo

Existen varias perspectivas y un total desacuerdo respecto a la verdadera definición de liderazgo.

La buena noticia es que la mayoría de definiciones sobre liderazgo recae en dos amplias categorías.

Por un lado, podemos definir a un líder como la persona que posee un cargo en supervisión o administración y por otro, podemos definir a un líder como aquella persona que apoya y conduce a un grupo de personas hacia metas comunes.

La primera definición se basa en la función formal que una persona tiene dentro de una organización. La segunda, se basa en la función que tiene el líder y en el resultado grupal.

La mayoría de libros sobre liderazgo, ya sea de manera explícita o implícita, definen al líder como la persona que está a cargo, al igual que la mayor parte de estudios académicos sobre liderazgo.

Generalmente, se asume que el liderazgo depende del cargo que ocupa una persona en lugar de su personalidad.

¿Cómo identificamos si una persona es líder o no? Por el cargo que ocupa y si tiene un rol de liderazgo. ¿Cómo estudiamos a los líderes para entender su función? Buscamos personas en posiciones de liderazgo y estudiamos todo lo que hacen. ¿Quiénes escriben sobre liderazgo? Personas que han ocupado cargos de liderazgo. ¿Qué tipo de personas logran publicar sus libros sobre liderazgo? Las personas que han ocupado cargos de liderazgo en empresas con marcas reconocidas ¿Cómo logras mejorar tu capacidad de liderazgo? Leyendo dichos libros.

Los autores de esos libros deben saber algo sobre liderazgo porque ellos han ocupado cargos de liderazgo ¿verdad?

Tal vez no. Una encuesta internacional sobre la actitud de los empleados con respecto a la administración indica que menos de la mitad de los encuestados confían en sus jefes. Otro estudio sugiere que alrededor del 50% de los empleados renuncian a sus trabajos debido a sus jefes.

Asimismo, una investigación indica que alrededor del 30% al 60% de aquellas personas que ocupan puestos de liderazgo son personas con actitud activamente destructiva en sus organizaciones.

De acuerdo a esta estadística decepcionante, es probable que la mayoría de autores de libros sobre liderazgo más populares sean parte del problema y no la solución. No podemos asumir que las personas que ocupen o hayan ocupado un puesto de liderazgo puedan decirnos mucho sobre cómo convertirnos en líderes efectivos.

Si realmente queremos entender lo que significa ser un líder, debemos empezar por entender tres fundamentos de los seres humanos.

Primero, estamos biológicamente destinados a vivir en grupos. Segundo, debido a que vivimos en grupo, estamos motivados a llevarnos bien con otras personas ya que nos sentimos seguros cuando somos parte de un grupo. Tercero, también estamos destinados a competir por recursos ya que obtener mejor comida y acceso a demás recursos aumenta nuestras probabilidades de supervivencia individual.

Las personas están intrínsecamente impulsadas por dos motivaciones de competencia que pueden destruir el éxito dentro de un grupo.

Todos necesitamos llevarnos bien con los demás pero también necesitamos superarnos. Cuando ambas necesidades entran en conflicto, y si no son controladas, pueden hacer fracasar al grupo. La mayoría de grupos exitosos son capaces de llevarse bien y superarse.

En raras ocasiones las personas logran equilibrar estas 2 motivaciones. Incluso puede que algunas personas estén extremadamente enfocadas en llevarse bien con el grupo para evitar conflictos.

Si el grupo está demasiado enfocado en mantener una armonía grupal, es muy probable que le falte dirección. Puede que se muestren felices y sean amables entre ellos pero puede que no logren muchos objetivos.

Por el contrario, otras personas pueden ser extremadamente competitivas de manera que destruyen la armonía grupal. Si los miembros del grupo están enfocados en competir entre sí, es muy probable que el grupo carezca de dirección debido a las perspectivas competitivas de cada uno.

Solo cuando ambas motivaciones están controladas y equilibradas dentro del grupo, se puede obtener seguridad dentro de un grupo numeroso y acceso a los recursos necesarios para su supervivencia.

Esta teoría era cierta para grupos que vivían en las cavernas hace cientos de años y sigue siendo cierta hasta ahora en el mundo corporativo actual.

Aprovechando la personalidad para definir el liderazgo

Una manera más productiva para definir el liderazgo es a través de los resultados grupales.

El propósito del liderazgo es ayudar a los miembros del grupo a equilibrar sus necesidades para que puedan llevarse bien con los demás y superarse de manera que se incremente el éxito del grupo.

Si definimos el liderazgo como ayudar a un grupo a ser exitoso, de pronto el cargo o puesto de trabajo se vuelve irrelevante.

Existe una gran cantidad de investigaciones de alta calidad sobre las características de la personalidad de líderes eficaces. En esencia, existen tres aspectos de la personalidad que afectan la habilidad de liderazgo:

  1. El lado brillante: Este aspecto describe la reputación laboral del día a día y define cómo el empuje, resistencia emocional y habilidad laboral del individuo influye en su capacidad para trabajar con una variedad de personas. Esto es particularmente importante para el éxito en el liderazgo.

  2. El lado obscuro: Estas son características que pueden ser usadas en exceso, especialmente cuando un líder está reaccionando en el momento, sin regular sus comportamientos o bajo estrés. Estas características son conocidas por interferir con la habilidad del individuo para comunicarse y desarrollar relaciones, generar aceptación y claridad acerca de las directrices que provee y en su habilidad para equilibrar el cumplimiento de las reglas con la flexibilidad y el criterio independiente.

  3. El interior (valores): Los valores son diferentes a la personalidad del individuo a pesar de estar relacionados. Los valores se tratan más sobre las intenciones o preferencias del individuo y son la clave para la adaptación entre un líder y los valores de su organización. Por ejemplo, una persona que valora y crea una cultura de creatividad y experimentación no se adaptaría muy bien a una empresa nuclear en donde se deba cumplir estrictamente con procesos y protocolos establecidos para garantizar la seguridad.

La personalidad predice la habilidad para el liderazgo. Al usar las mediciones de personalidad, podemos conocer la habilidad del individuo para liderar un grupo con éxito, incluso si dicho individuo nunca antes ha ocupado un puesto de liderazgo.

Entender las fortalezas naturales y necesidades de desarrollo de una persona con respecto a la integridad, juicio, competencia y visión, puede ayudar a las empresas a invertir estratégicamente en actividades de desarrollo que mejoren el desempeño en puestos de liderazgo.

Por tanto, siguiendo los puntos descritos en este artículo, existen cinco criterios esenciales que conocemos sobre el liderazgo:

  1. El liderazgo se trata de la habilidad de guiar y ayudar a un grupo a alcanzar metas. No se trata de un cargo o puesto de trabajo.

  2. Liderar se trata de dirigir a un grupo y asegurarse de que este trabaje en conjunto para seguir esa dirección.

  3. La manera definitiva de determinar si una persona es líder o no, es a partir del éxito de su grupo.

  4. No importa si uno se considera líder, lo que realmente importa es que los demás lo consideren como tal.

  5. La eficiencia en el liderazgo no es un misterio. Entender las similitudes y diferencias entre las características de personalidad de un individuo y las características relacionadas a un liderazgo exitoso puede brindarnos una perspectiva estratégica para liderar con eficiencia.

* Traducido al español de Defining Leadership, Scott Gregory, CEO Hogan Assessment Systems