Viaje a la Visión de Futuro

"Todo lo que ves a tu alrededor, todo lo que llamas 'la vida', fue creado por alguien, por personas que no eran más inteligentes que tú", decía Steve Jobs en una de sus entrevistas (ver vídeo) más famosas en 1994.

Y, si bien hay opiniones contrapuestas de su estilo de liderazgo o la forma como se relacionaba con otras personas, es muy poco probable que a Jobs se le culpara de no crear futuros atractivos o de tener visiones limitadas.

De hecho, una de sus primeras iniciativas al hacerse cargo en su segundo ciclo en Apple fue lanzar el spot "Saludamos a los locos" (Here's to the Crazy Ones) (ver vídeo), que invitaba a las personas a atreverse a pensar diferente, a hacer cosas que podían ser criticadas por otros, porque "solo aquellos que son suficientemente locos para pensar que pueden cambiar el mundo, son quienes lo logran".

Según Simon Sinek, una de las claves del éxito de Apple (y, obviamente, Steve Jobs) es comunicar partiendo desde el "por qué" (Start With Why) (ver vídeo).

Solo después de que se ha logrado conectar con el propósito se vuelve relevante hablar acerca del cómo se logrará éste y qué es lo que uno puede ofrecer, específicamente.

Esto es aplicable no solo a la comunicación con los clientes, sino también con los colaboradores y, realmente, con todos los stakeholders de la empresa.

Incluso cuando Steve Jobs presentó en 2011, ante el Consejo Municipal de la ciudad de Cupertino, los planes para el nuevo campus de la compañía, su foco estuvo en mostrar una visión atractiva de los beneficios para la ciudad, más que en las necesidades de Apple.

Esta, definitivamente, es una característica de los líderes exitosos.

Estos líderes definen una visión y un propósito que genera energía, compromiso, entusiasmo en todos quienes interactúan con la organización. Todos (o, al menos, muchos) quieren ser parte de ese viaje y van a evitar, por todos los medios, ser dejados atrás.

Los líderes efectivos utilizan la visión de futuro para atraer a las personas a su causa, mientras que los demás, la gran mayoría, están enfocados en empujar a otros a sus pequeñas y, muchas veces, mezquinas preferencias de corto plazo.

La visión y el propósito, al contrario de lo que se piensa y recomienda muchas veces, no necesitan ser extremadamente detalladas. Las mejores visiones se centran en despertar emociones y son suficientemente amplias para que las personas (colaboradores, clientes, inversionistas, etc.) "cuelguen" sus propias aspiraciones a ellas.

Estas definiciones de visión y propósito se centran en "pintar" un futuro mejor para los distintos stakeholders y, como la catedral de la Sagrada Familia de Gaudí en Barcelona, o la misma sede central de Apple, recientemente inaugurada, pueden demorar bastante tiempo en ser construidas.

Pero esas visiones siguen teniendo un efecto magnético, incluso más allá de la muerte de sus creadores.